jueves 23 de diciembre de 2010

El resto del texto

Lo que está más abajo es pura teoría, o eso parece, pero es de una belleza indómita, que me leo el puto texto una y otra vez. Esa caraja sí que sabe enamorarla a una con la teoría (aunque en mi caso no sea tan difícil). Me recuerda a la deleitación que me produjo Shklovski... Es de una belleza teórica... Si tuviese la capacidad para sondar esos caminos, ésta sería la caraja a quien me gustaría seguir... pero soy demasiado obtusa para eso, así que me conformo con la lectura. Una grande: Josefina Ludmer:

"Una vez "formalizado" el texto e inscripto en cierta teoría, una vez sometido al proceso que consiste, por parte del enunciador del discurso crítico, en esclavizarse a él para dominarlo, queda un resto no totalizable, no semantizable, no representable, no filtrable. Ese resto rompe la impenetrabilidad de todo "modelo crítico" y de toda "aplicación"; se lo llama el "desperdicio" del texto: es, en realidad, su potencia. (Puede tratarse de un residuo de cualquier tipo de extensión: desde un adjetivo, un verso, un conjunto finito de palabras escritas, un agrupamiento que constituya un "personaje", hasta una relación, un orden específico o una apertura arbitraria.) Pero es evidente que tal desperdicio no lo es del texto sino del discurso crítico: el resto es lo no actualizado por el trabajo crítico, lo informulado; cada sistema teórico de análisis de la escritura deja residuos diferentes. Esos restos funcionan, en el interior del sistema crítico y según la distinción de Husserl (Primera investigación lógica) como indicios y no como expresiones. Son algo así como el lenguaje infantil: un sistema informacional sólo en el plano de la estructura fonética (como lo demuestra el análisis fonológico) pero, desde el punto de vista semiológico, un agregado fluctuante de indicios de situaciones diversas".

1 comentarios:

Malú Rengifo dijo...

caray... déjame y lo releo, porque a la primera no entendí :(
pero ta fino, ta fino!!! :)